Eliminar a los vuelos nocturnos podrían reducir el calentamiento global
Por Dalith Colordo Prutsky, el 22 de octubre de 2008
Me encontraba buscando temas sobre la relación entre el calentamiento global, la contaminación y los aviones cuando me tope con un artículo de escritor Larry West. Al ver que la nota pertenecía a este gran editor periodístico norteamericano instantáneamente me animé a leerlo pues él es un especialista en el tema del medio ambiente.

La traducción literal del título del artículo dice así: “Eliminar a los vuelos nocturnos podrían reducir el calentamiento global”. Sin duda una hipótesis bastante curiosa, que resulta bastante alarmante. Si nos ponemos a analizar la gran cantidad de vuelos nocturnos que ofrecen las distintas compañías a nivel mundial nos daremos cuenta de cuantos vuelos operativos podrían eliminarse ¿Miles? Calculo que en un año podrían ser decenas y hasta cientos de miles.
West explica que según un estudio de la Universidad de Reading de Inglaterra, si no se pueden eliminar los vuelos nocturnos, por lo menos reducirlos, sobretodo en las temporadas de invierno, “podría ayudar a frenar el calentamiento global mediante la reducción de emisiones de gases de invernadero causadas por el tráfico aéreo”.
Si bien es cierto que el sector aéreo comercial representa un porcentaje mínimo en cuestiones de emisiones de CO2, de igual manera aplicando nuevas estrategias se podría beneficiar en algo a la naturaleza.
¿Qué relación tienen los vuelos nocturnos con los gases de invernadero? Pues que por la noche el efecto de contaminación es mayor, y más aún cuando hace frío pues los gases permanecen más tiempo flotando en la atmósfera. De esta manera podemos afirmar que las estelas que dejan los aviones son más densas en las noches y durante el invierno que en vuelos diurnos y veraniegos.

Expliquemos mejor esta posición…Según el diario El País, en una noticia del año 2006, nos explican que las “estelas de vapor de los aviones tienen un efecto similar al de las delgadas nubes heladas en el aire, a gran altura: por un lado atrapan radiación emitida por la Tierra y la atmósfera -efecto invernadero-; por otro, reflejan al espacio algo de la radiación solar que llega al planeta”.
Parece que mi teoría inicial sobre la cantidad de vuelos de noche era cierta pues según un estudio de la Revista Nature, los vuelos nocturnos representan un 25 por ciento del tráfico aéreo diario. Sin embargo, lo preocupante es que contribuyen a un rango entre 60 y 80 por ciento del calentamiento causado por la aviación comercial; y en cuanto a los vuelos invernales, representan a mitad del efecto de la contaminación anual del sector aéreo.
La pregunta es ¿Ahora que se ha demostrado que los efectos nocturnos son más perjudiciales, las aerolíneas reprogramarán sus vuelos para llevarlos a cabo solo durante los días y en la temporada de verano? Ciertamente nos parece que es casi imposible, aunque por lo menos podrían tener la iniciativa de ofrecer más vuelos durante el día y a precios moderados para que los viajeros se animen a acatar nuevas normas medioambientales.
Tags: calentamiento global, emisiones de CO2, vuelos en invierno, vuelos nocturnos

22 de octubre de 2008 a las 20:43
El hecho de que las aerolineas sepan esta informacion sobre el calentamiento global, deberian tomarlo en serio ya que un 20% de la contaminacion diaria de los aviones se originan en vuelos nocturnos.
Es de suma importancia reducir lo antes posible la contaminacion del mundo ya que esto nos esta afectando diariamente