Estados Unidos, recuerdos de la aduana

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Cuando el detector de metales suena al paso del marido de María, de visita a los Estados Unidos, el aduanero no lo duda al ver que ha cruzado la pierna. La ha cruzado porque aún le duele del accidente de tráfico que tuvo la semana pasada. Inocentemente le enseña la zona herida… Es el peor gesto que podría haber hecho nunca ya que el funcionario americano pensó que llevaba una pistola. El resultado: “en calzoncillos y con los brazos en cruz”.

El rigor de los agentes de inmigración americanos no es una leyenda. El señor Gómez había llevado a su nieto de vacaciones a Estados Unidos, el motivo ver a los primos que emigraron. A la vuelta se le ocurre comprarse un traje de vaquero y se prepara a coger el avión de refreso. Un aduanero observa entonces la pequeña pistola en plástico vendida con el traje: alerta máxima, muestra con el dedo el arma artificial. En ese momento, el señor Gómez coge el juguete para explicarle que es de plástico. No tiene tiempo de abrir la boca: una escuadra de mastodontes-policiales se lanza sobre él.

Cuando Toby pasa la frontera en coche entre Canadá y los Estados Unidos, se espera algunas preguntas absurdas por parte de los hombres del Servicio de Inmigración, pero no a aquélla. “Muestro mi pasaporte alemán. El funcionario observa detenidamente el documento, abre los ojos, y me dice: “¿Qué hacía en 1942?“. Estupefacción. Respuesta: “Tenía 9 años e iba a la escuela…

Jérémy, no tendría la más mínima oportunidad: nació en Irán y allí vivió hasta la edad de 18 años. Y entre Irán y Estados Unidos no hay precisamente una historia de amor. Una vez que había pisado suelo americano con su mujer, todo se desarrolla para mejor cuando repentinamente: “Please follow us, Mister”. “Se me coloca en una sala de espera (…). Espero un buen momento antes de que un agente me convoque y me pida, cómo había llegado a Irán, cuánto tiempo había vivido en Irán, porqué, y la fecha de mi última estancia allí (…)”. Con todo eso, se quedó en el aeropuerto unas tres horas después del aterrizaje…

 

12 Comentarios

  1. Juan

    28 de enero de 2009 07:14

    Sin ser Iraní y estando de paso en Atlanta hacia Cancún , la aduana me detuvo y mi crimen fue apellidarme como un criminal. Después de checar y constatar que, en efecto, no era yo el bandido buscado, tuve que esperar mas de dos horas para que llamaran a “Washinton” por “rutina” . claro está perdí el vuelo de conexión y me prometí jamás pasar por USA.

  2. Brenda Zaniuk

    2 de febrero de 2009 17:04

    Juan, es cierto lo que dices; como tu caso, se han registrado muchos.
    Es una triste situación que resulta discriminativa, pero secede a menudo.
    Gracias por compartir tu experiencia.

  3. Roberto

    22 de mayo de 2009 03:11

    Las ultimas veces que he entrado a Nueva York me han detenido, me llevan a un salón donde hay varias personas detenidas, ellos le llaman “secondary”, ahi hacen muchas preguntas, luego de verificar que no soy el enemigo público no. 1 me dejan entrar al pais, parece que me llamo igual a un criminal, el problema es que no es suficiente que lo hayan verificado una vez, es que cada vez que entro a Nueva York, tiene que repetirse lo mismo pues parece que una vez hacen la verificación, no me eliminan de esa “lista”.

  4. Roberto

    22 de mayo de 2009 03:15

    La última vez que fui a Estados Unidos llevaba dos sandwichs de jamón y queso pues los tacaños de American Airlines ya no sirven desayuno en los vuelos Santo Domingo-Miami, me comí uno de los sandwichs pero guardé el otro porque no tenía hambre, pues cuando le dije al agente de aduana que tenía un sandwich de jamón me rodearon cuatro agentes de aduana y me hicieron un cuestionario como si fuera un terrorista, cogieron mi sandwich y lo tiraron. Es que no se puede entrar carne de cerdo, juro que no eran cuatro kilos de jamón de contrabando, era solo un sandwich de jamón y queso. Ah, pero me dejaron entrar al país. En mi próximo viaje espero visitar un pais más amigable.

  5. ANTONIO

    26 de noviembre de 2009 23:04

    A MÍ TAMBIÉN ME PASA LO MISMO, HE IDO DOS VECES A ESTADOS UNIDOS, UNA VEZ POR NUEVA YORK Y OTRA POR SAN FRANCISCO, Y LAS DOS VECES ME HAN LLEVADO A SECUNDARY, YO NO LO LLAMARÍA DETENCIÓN, SINO QUE COMO DICE ROBERTO, DEBEMOS TENER NOMBRES CON APELLIDOS MUY COMUNES Y PREFIEREN INSPECCIONARLO MEJOR. YO LA PRIMERA VEZ ME ASUSTÉ, PERO A PARTIR DE AHORA SÉ QUE ME VAN A LLEVAR A SECONDARY, AH Y TAMPOCO PUEDES HACER EL CHEKING ON-LINE PARA EL VUELO DE VUELTA O VUELOS INTERNOS, CUANDO VAS A HACER EL CHEKING EN EL MOSTRADOR DEL AEROPUERTO LA AZAFATA SIEMPRE LLAMA POR TELÉFONO PARA VERIFICAR QUE ANDO POR AHÍ.

  6. Brenda Zaniuk

    30 de noviembre de 2009 20:17

    Antonio:
    Pues menos mal que no te lo tomas con dramatismo y ya te has acostumbrado a este accionar; es una pena pero, por otro lado, nos hace sentir seguros que las autoridades tomen recaudos.

  7. Luis Fernando

    10 de agosto de 2010 03:49

    Me uno a los casos mencionados. Mi nombre también, según parece, es igual al de un “criminal” buscado por los Estados Unidos. Durante más de 6 años, cada vez que visito Estados Unidos o estoy en tránsito, tengo que pasar por la misma denigrante situación. En una ocasión, un policía con un “poquito” de compasión y humanidad – algo que es muy difícil de encontrar entre los agentes de migración americanos – me sugirió que escribiera a una página web de inmigración en los Estados Unidos para tratar de que me borraran de la “lista negra”. Lo hice, mandé cuanta documentación me pidieron, ¿el resultado? la siguiente vez que pisé suelo americano volvió a ocurrir exactamente lo mismo.
    Meses después me llegó una carta muy “políticamente correcta” diciéndome que entendían mi incomodidad de ser interrogado y detenido en cada ocasión, pero que esperaban que yo comprendiera que era por la seguridad no solamente de USA, sino de ¡LA SEGURIDAD INTERNACIONAL!
    La última vez que me ocurrió esto fue la semana pasada que me vi obligado a entrar a Estados Unidos viniendo de Roma. Fui tratado peor que nunca por hablar poco inglés. Perdí el vuelo junto con mi pareja. Tuve que tomar un vuelo del triple de tiempo y, como siempre sufrir malos tratos y humillaciones.
    Lo más triste es lo que tenemos que ver los que somos conducidos a esas salas. En esta ocasión vi como trataban a una pobre y joven mamá de poco más de 30 años que iba con sus dos hijos de entre 6 meses y año y medio. Cuando le dijo al agente de migración norteamericano que ella no hablaba inglés, que solo entendía el turco, el policía la miró con desprecio y le dijo que si no podía entender el inglés fuera y se sentara pues ni él ni nadie en ese lugar hablaba ese idioma. Yo fui “liberado” hora y media después. Cuando me marché, vi a la pobre mujer con sus bebés llorando en un rincón de la sala, quién sabe cuál sería al final su destino.
    ¿Hasta cuando se acabará esta impunidad? ¿Se acabará algún día? Soy pesimista al respecto. Mientras ellos tengan el poder, cada vez que estemos en sus manos, tendremos que vivir desprecios, malos tratos, y salir con nuestra dignidad lastimada pues, ante el poder, más bien, ante el abuso de poder que ellos ejercen, somos impotentes y no tenemos mucho o nada qué hacer.

  8. Madrileña

    21 de septiembre de 2010 09:55

    He ido a USA muchas veces, sobretodo a finales de los 80 principios de los 90, he vuelto dos veces despues del 11/S, todo ha cambiado, todo se ha endurecido, el mundo ha cambiado no solo USA. Siempre fueron estrictos en la aduana sobretodo del JFK en NYC, pero nunca habia tenido problemas, lo de ahora es espeluznante.
    La última vez que pisé tierra estadounidense, país al que amo, con sus cosas muy criticables y sus otras maravillosas, fue precisamente hace 15 días, iba con mi hija de 17 años, nos hicieron las preguntas de rigor, el pasaporte de mi hija fue sellado pero el mio no, me dijo el policia que mi hija podia entrar pero que yo le tenia que acompañar a una sala, me hizo pasar a la sala y a mi hija vi que la dejaba fuera, le dije que era menor y que mi hija venía conmigo, me dijo que “ok”. En la sala habia mas pasajeros cosa que me “tranquilizó”, después de hacernos esperar una media hora, me llamaron a un mostrador, lo primero que me preguntó es que si hablaba inglés, le dije que sí, y exclamó “por fin alguien!!”, me dijo también que mi nombre coincidia con la de una persona muy buscada, me midieron, me pesaron, me hicieron escribir los nombres de mis padres, mis hermanos, mi dirección, mi trabajo etc etc etc.
    Después me dijo que esperara sentada a que hicieran una llamada telefónica, esperamos durante otra media hora, el policía en cuestión habia sido seco pero educado y correcto hasta que le pregunté si iban a tardar mucho puesto que nuestras maletas estarían en la cinta dando vueltas si no las habian robado ya, me contestó “tardaremos lo que tengamos que tardar, siéntese y deje de hacer preguntas, ya estamos nosotros aqui para que no se le robe nada!”, me senté (cualquiera no) y al cabo de unos minutos le llamaron por teléfono, me dijo que me podia ir no sin antes agradecer mi “paciencia”.
    Tengo amigos neoyorquinos a los que les conté mi experiencia, me dijeron, que eso de que nuestros nombres coincidan con asesinos en serie y las historietas que nos cuentan son una milonga, lo hacen para dar a entender al turista que “cuidadito con nosotros, aquí no entra cualquiera” y para que el americano piense que su policía está haciendo lo que debe hacer y que se toman muy en serio su trabajo, que es totalmente aleatorio que nos toque, y que es eso, una lotería de lo mas desagradable, en fin…

  9. patricia

    25 de octubre de 2010 16:17

    hola señores comparto sus comentarios igual viajo desde años a Estados Unidos a visitar a mis familiar y compartir con ellos fechas importantes de festejos, pero cada vez q se acerca mi viaje para ingresar a Estados se me vuelve un rompe cabezas a mi no me miden no me pesan.pero me interrogan me siento en banquillo de los acusados y maxime cuando paso con agentes latinos eso es doble la tortura, en cambio cuando los anglo me interrogan en menos la tortura….no comprendo si uno viaja regularmente a ese pais deberian de tener ya tu analisis sobre tus datos, para no hacer del turismo una odisea

  10. mati

    9 de febrero de 2011 19:41

    hola a todos;
    a mi tambien me ha pasado todo de lo que comentais. He ido en dos ocasiones y las dos me he quedado como 4 horas en la aduana.
    Alguien sabe si existe alguna manera de que esto no ocurra?
    Gracias

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